Published on Friday, November 30th, 2007 at 12:43 am

Aquest és un missatge que he deixat en el blog d’El blogservatori, en una interessant entrada que ha escrit el seu autor sobre sacrificar la llibertat individual mitjançant la modificació genètica en pro del benestar col·lectiu (un debat iniciat pels filòsofs Sloterdijk, a favor, i Habermas, en contra).

M’ha paregut interessant el debat que planteja i com que fa temps que no escric cap reflexió ací deixe la meva. És un poc llarg (dues pàgines), espere que no s’avorriu.

Yo no he leído ni una sola frase de Sloterdijk ni de Habermas (el nombre de éste señor por lo menos me suena). No es que me sienta orgulloso de mi ignorancia, sólo constato un hecho que creo deben conocer los demás lectores del blog.
Pero a pesar de no ser un entendido en filosofia, he visto algunas películas (“la naranja mecánica”) y leído algunos libros (“Un mundo feliz”) que le hacen a uno pensar sobre ciertas cosas.

¿Se puede decir que el protagonista de la película sea “bueno” después del “tratamiento”?¿Se puede decir que los personajes del libro sean felices?¿Se puede decir que el agua tiene forma de botella por estar dentro de una? Si se libera el agua de la botella ya no tendra esta forma, si se libera al hombre podrá ser “malo” y estar triste.

El blogservador se pregunta si una situación descrita por Sloterdijk no sería más justa. Recordemos el símbolo de la justicia: una balanza equilibrada. Si quitamos uno de los dos platos la balanza no está equilibrada, ¡simplemente no hay balanza!

Pero este no es el debate que se plantea, la cuestión es si es más importante el “bienestar colectivo” que la “libertad individual”.

Primero creo que tendríamos que definir el término “bienestar colectivo”.

Si no recuerdo mal mis lecciones de primero de Bachillerato (¡hay qué ver cómo passa el timepo!), según Rousseau, la “voluntad colectiva” (no recuerdo si era éste el término exacto) no era la suma de voluntades individuales, sinó aquellas voluntades comunes en todos los hombres.

¿Se podría transladar la definición de “voluntad colectiva” a “bienestar colectivo”?
Imaginemos que viajan en un globo seis personas. De repente el globo empieza a perder altura hacia el mar. Los viajeros empiezan a lanzar todos los objetos pesantes que hay en el globo en vano, así que sólo queda una solución: uno de ellos ha de abandonar el globo. Un verdadero héroe, pensando en salvar la vida de los demás decide lanzarse al vacío (“bienestar individual”) para salvar la vida de sus compañeros (“bienestar colectivo”).

Es más, no hace falta imaginar situaciones hipotéticas y rebuscadas. Observemos a esos pequeños insectos que abundan en el mundo y en nuestras casas (especialmente donde hay comida): las hormigas. Éstas son capaces de sacrificarse defendiendo su hormiguero o construyendo un puente, hecho con ellas mismas, para cruzar un pequeño riachuelo. Sacrifican su bienestar (más que eso, su vida) en favor del “bienestar colectivo”.

No cabe duda de que, en ambos casos nos encontramos en situaciones heróicas. Pero volviendo al primer caso. ¿Y si en vez de lanzarse el viajero voluntariamente, es empujado por sus compañeros? ¿No nos encontramos ante la misma situación? Bienestar individual en pro del bienestar colectivo. ¿Por qué nos parecerían entonces unos monstruos los demás viajeros?

En ésta última situación incluso hay quien diría: yo también lo hubiese hecho. Ésto es porque no ha visto el fondo de la situación.

Imaginemos una situación de hambruna en el mundo. ¿Por qué no exterminamos a unos pocos millones de personas (1000 millones de personas, por ejemplo) para salvar al resto (¡5000 millones de personas!)? En ambos casos las estadísticas coinciden: ¡sacrificamos a 1/6 para salvar a 5/6! Quien pensase semejante salvajada nos parecería un genocida sin escrúpulos ni corazón (y estaríamos en lo cierto según mi humilde opinión).

Así pues, ¿que diferencia hay entre unos casos y otros? ¡Es delgada la línea que los separa! La diferencia es una cuestión de alternativas, según mi parecer.

En el caso de las hormigas no hay alternativas. Ellas sólo conocen un modo de cruzar el riachuelo (¡lástima que no haya hormigas-ingeniero!).

Pero los hombres, cosas del azar, estamos dotados de una herramienta sin igual: ¡la inteligencia! Podemos (y debemos) buscar alternativas.

En el caso del globo: sea el caso de que no quede otra elección que alguien se lance al vacío, ¿no sería más justo que se eligiese a suertes por ejemplo? En el caso de la hambruna: existen muchísimas alternativas: un mejor repartimiento del alimento, plantaciones trangénicas, etc.

Hasta aquí hemos estado comparando el “bienestar colectivo” al “individual”, pero el debate era respecto a la “libertad individual”.

Sloterdijk i Habermas hablan de la modificación genética del individuo para hacerlo por “naturaleza” en un individuo bueno para la sociedad. Puesto que se modificarian genéticamente todos los individuos, ya no sería una modificación individual, sinó una modificación universal. Por tanto, eliminaríamos también al “libertad colectiva”. ¡Estaríamos en una situación sin ningún tipo de libertad!

¿Qué relación hay entre libertad y voluntad? Sencilla pregunta. La voluntad está por encima de la libertad. No puede existir la libertad sin voluntad.

Ahora nos vemos en una situación en la que ya no ha batalla, sólo existe el “bienestar colectivo”. Y pregunto yo, ¿no será bueno para la sociedad lo que ésta decida que es bueno para ella? Es decir, ¿no eligirá la “voluntad colectiva” (puesto que es voluntad es libre) lo que es el “bienestar colectivo”? Pero en ésta situación en la que no hay ningún tipo de libertad, ¿quién elige el bienestar? ¡Qué gran contradicción!¡Tampoco hay lugar para el bienestar en esta situación!

Vemos así que el “bienestar colectivo” está sujeto a la “libertad colectiva”, pero la “libertad colectiva” está sujeta a la vez por la “libertad individual”. Aplicando el silogismo hipotético: el “bienestar colectivo” está sujeto a la “libertad individual”.
Transformando un poco las premisas para adaptarlas a lógica de enunciados, podríamos decir que si existe el “bienestar colectivo” es porqué existe la “libertad colectiva” (P1). Y si existe la “libertad colectiva” es porqué existe “la libertad individual” (P2). Formalizamos:

B = Existe bienestar colectivo.
V = Existe voluntad colectiva.
v = Existe voluntad individual.

P1: B -> V
P2: V -> v
C: B -> v

Y por transposición… ¡Voilá!:
C: ¬v -> ¬B

PD: Està en castellà perquè al blog aquest entren visitants que no entenen el català.

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